Unai Simón: ‘Ganar un título con el Athletic me completa más que 10 títulos fuera de aquí’
“A veces se requiere cierta fortuna; aquella supuso mi oportunidad”, afirma Unai Simón. “Lo que imaginé que pasaría a largo plazo, sucedió en 19 días”.
Era hace siete años, Simón contaba con 21 primaveras y, aunque llevaba formándose en Lezama desde niño, y con el primer equipo desde 2015, el hijo de agentes del orden alavés no creía que hubiera una opción de debutar con el Athletic en breve, o tal vez jamás. Significaba todo lo que deseaba, aunque ni siquiera vivía en la ciudad, habiéndose mudado una gran distancia para hallar una alternativa con el Elche. Fue en ese momento cuando sucesos inesperados tuvieron lugar.
El Chelsea contrató a Kepa Arrizabalaga. El meta titular cayó lesionado. Y los tratos para la renovación del guardameta se estancaron, el Athletic determinó que no debía alinearle. Así que llamaron al equipo de segunda y pidieron la vuelta al guardameta. Ni siquiera había debutado un partido oficial.
Para ser exactos esto no fue completamente exacto; excepto si cuentas los encuentros de pretemporada. “Solamente participé una ocasión en el estadio de Elche y conseguimos una copa: la presea de pretemporada”, comenta Simón, sonriendo. “Y evolucioné de aquello, de considerarme suplente lejano fuera del club, a disputar en casa a finales de agosto”.
“Necesitaba intentar construir mi futuro fuera de aquí y esperar que de alguna manera, una ventana se abriera en el club en seis o siete años y todavía tuvieran una consideración sobre mí”, añade Simón. “De repente te dan esa opción y te encuentras cagado de miedo. No dormí apenas.
“San Mamés estaba abarrotado, se celebraban verbenas en la villa. Juegas frente al equipo pepinero, que no constituyen el oponente más grande, pero personalmente fue como la gran final de la Liga de Campeones. En los instantes primeros, se produce un centro que no voy a buscar y el lateral me suelta una arenga, gritando. Y reflexiono: ‘Joder, ahí viene lo bueno’. Desde ese momento, todo se transforma”.
Cómo cambió. El debut no resultó fácil y habría un parón tras regresó Herrerín, pero ahora que Simón conversa en la ciudad deportiva que visita desde los 10 primaveras, siete años tras alzarse con aquel amistoso, es el portero titular del Athletic y de la selección, y se dirige hacia el estreno partido de Liga de Campeones del club desde hace once años; el equipo cuya grupo de posibles jugadores es menor al 7% de la gente del país ante la élite mundial. Y aquello, dice Simón, es lo máximo.
“La Champions tiene un encanto para cualquier futbolista, pero especialmente nosotros, los locales. Nos satisface probar que luchamos de este modo, también. En la ciudad el fútbol comienza con personas que laboran en la industria formando un equipo de aquí. El balompié se ha globalizado y se ha internacionalizado, implica mucho dinero, por lo que esa esencia ha quedado atrás en parte, aunque nuestra forma conecta con esa tradición, cómo era el fútbol. Nos hemos visto toda la vida lo que implica que [aunque] no somos el más talentoso en términos de calidad, en los ratos complicados somos únicos. Así es quiénes somos.
“Lo diario es más gratificante. Ayer perdimos ante el equipo vitoriano y únicamente que deseábamos supuso volver aquí, encontrarnos, apoyarnos, que empezaran las risas. Pensar: ‘En dos días tenemos Europa’. Participar una fase de Liga de Campeones te llena, aquello es a lo que aspiras. Sin embargo, cada uno percibe el balompié de maneras diferentes.
“Ciertos priorizan las ganancias. Otros, las copas. Algunos más se mueven el competir con para los que te lo han dado todo. Obviamente {me encantaría|me gustaría|